La guerra de chips entre EEUU y China tiene tregua: Pekín acaba de darle la mejor de las noticias a NVIDIA
NVIDIA lleva más de un año atrapada en el fuego cruzado de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Sus chips más potentes no podían venderse al gigante asiático porque Washington exigió licencias de exportación y posteriormente Pekín no daba luz verde a las importaciones. Esta semana los dos frentes se han desbloqueado simultáneamente y Jensen Huang ha aprovechado su conferencia anual de desarrolladores para anunciarlo en voz alta. Sus fábricas están arrancando motores, y el futuro es más prometedor que nunca para ella.
Los chips H200, desbloqueados. El chip H200, el segundo más potente de NVIDIA en la actualidad, se había convertido en centro de las tensiones comerciales y tecnológicas entre China y Estados Unidos. La administración Trump ya había concedido licencias de exportación pero claro, siempre que ella se llevara su tajada. Lo que faltaba era el visto bueno de Pekín, que según Reuters ha llegado esta semana para muchos de los clientes que estaban demandando el acceso a estos chips. Entre ellos están ByteDance, Tencent, Alibaba y DeepSeek.
Pero China ya tiene chips de inferencia. Empresas como Baidu ya están produciendo sus propios chips de inferencia, lo que significa que NVIDIA no entrará en el mercado chino desde una posición de monopolio, sino como un competidor más. Aquí es llamativo el hecho de que los chips de Groq no son versiones capadas ni están adaptadas a este mercado según las fuentes citadas en Reuters: serán los mismos que empresas de EEUU o de otras partes del mundo utilicen.
China seguirá sin acceso a Vera Rubin. Esta semana NVIDIA presentaba una nueva línea de productos construida alrededor de sus próximos chips de IA, los Vera Rubin. Estos chips no se pueden vener a China por las restricciones vigentes, así que en NVIDIA han encontrado una arquitectura híbrida: Vera Rubin par alos mercados donde pueda operar libremente, y Groq como componente de inferencia para China.
NVIDIA rebosa optimismo, y con razón. Jensen Huang hablaba precisamente en su conferencia inaugural de lo prometedor que parece el futuro de la compañía. Las proyecciones anteriores hablaban de unos ingresos a medio plazo de 500.000 millones de dólares para sus chips Blackwell y Rubin. Las soluciones de inferencia y esta "apertura" a China hace que ahora esa previsión se doble: Huang espera alcanzar al menos un billón de dólares en pedidos acumulados en 2027, una cifra sencillamente mareante que deja claro que el negocio de NVIDIA parece estar en un estado de salud envidiable.
Imagen NVIDIA
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