Hay una nueva batalla entre China y Elon Musk. Sus protagonistas son los robots humanoides, y va para largo
China estĂĄ impulsando abiertamente el desarrollo de robots humanoides como su prĂłxima gran revoluciĂłn tecnolĂłgica tras su Ă©xito con los autos elĂ©ctricos. Hace unos dĂas, segĂșn cuenta Nikkei, Shenzen activĂł un plan que incluye financiaciĂłn y apoyo polĂtico para fomentar avances en componentes, chips de IA y tecnologĂas biomimĂ©ticas.
Por quĂ© es importante. Es un movimiento que coincide y mucho con los planes de Elon Musk con Tesla, cuyo robot Optimus podrĂa empezar su producciĂłn a finales de este año, primero para uso interno y luego para comercializar a partir de 2026.
El contexto. Este plan llega acompañado de varias iniciativas similares desde 2023. Shanghai quiere crear una industria de robĂłtica de 1 billĂłn de yuanes (unos 137.000 millones de dĂłlares) este año. Mientras, PekĂn ha anunciado un fondo de 13.000 millones de dĂłlares para robĂłtica y un centro de innovaciĂłn humanoide.
Paul Gong, jefe de investigaciĂłn automotriz en UBS Investment Bank, describe a Musk como el "lĂder espiritual" del sector, papel que tambiĂ©n desempeñó con los vehĂculos elĂ©ctricos. "La introducciĂłn del concepto de robot humanoide ha llevado a muchas empresas chinas a explorar esta direcciĂłn", señala.
La amenaza. La intensificaciĂłn de tensiones geopolĂticas podrĂa tener consecuencias. Lu Hanchen, director de Shenzhen Gaogong Industry Research, advierte que Estados Unidos podrĂa restringir la exportaciĂłn de robots Optimus a China y bloquear la entrada de robots humanoides chinos al mercado estadounidense, aludiendo a preocupaciones sobre seguridad y gestiĂłn de datos.
¿Y ahora quĂ©? SegĂșn proyecciones de Bernstein Research, los robots humanoides podrĂan alcanzar:
La colaboraciĂłn con proveedores chinos serĂĄ bĂĄsica para Tesla. Al mismo tiempo, las empresas chinas se moverĂĄn intentando reducir la dependencia de componentes extranjeros.
Es una interesante paradoja: Washington y PekĂn tienen una relaciĂłn cada vez mĂĄs tensa, pero al mismo tiempo sus ecosistemas industriales siguen entrelazados. La carrera por los robots humanoides se intuye como otro escenario en el que la dependencia mutua y la competencia atroz entre ambos bloques tendrĂĄn que convivir a la fuerza. Y la figura de Musk ganarĂĄ enteros en ese choque.
En este blog Unitree es una de las joyas tecnolĂłgicas chinas. Quiere hacer con los robots lo mismo que hizo Xiaomi con los celulares
Imagen destacada Unitree
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