China acaba de resolver una de las ventajas de los pilotos de caza humanos frente a la IA: interpretar lo imprevisible
HabĂa un pequeño reducto en clave militar donde la “fuerza humana” seguĂa imponiĂ©ndose a los algoritmos. Cuando se trata de fuerza aĂ©rea y del manejo de aviones de combate como los ultra populares caza F-16, los pilotos tenĂan una ventaja que paralizaba el avance de la IA: eran impredecibles en sus maniobras. Puede que tengan los dĂas contados. China ha encontrado como anticiparse.
El fin de la ventaja humana. En un estudio publicado hace unas semanas, China parece haber logrado un avance sin precedentes en el combate aĂ©reo. ¿CĂłmo? Al eliminar la Ășltima ventaja tĂĄctica de los pilotos humanos sobre la inteligencia artificial: la capacidad de maniobrar de manera impredecible y de alta intensidad para evadir ataques.
El equipo, liderado por el ingeniero Lin Zhiwei, superĂł este problema al enfocarse en la mecĂĄnica fĂsica de los aviones enemigos, permitiendo a la IA interpretar movimientos milimĂ©tricos en las superficies de control para predecir acciones antes de que se completen.
CĂłmo funciona. Tal y como han detallado, el sistema se basa en el uso de una red neuronal modificada YOLOv8, la misma que analiza imĂĄgenes infrarrojas y detecta microdeformaciones en los componentes del aviĂłn, como el timĂłn de 1.5 metros de un F-15 o su estabilizador de dos metros. Estos datos luego se procesan en una red de memoria a largo y corto plazo (LSTM) mejorada con mecanismos de atenciĂłn, lo que permite anticipar las maniobras del piloto en tiempo real, sin depender Ășnicamente de patrones de vuelo previos.
En simulaciones, la IA logrĂł reducir los errores de predicciĂłn a menos de dos metros. No es poca cosa, pensemos que se trata de una mejora de diez veces con respecto a los sistemas tradicionales. Aplicada a sistemas antiaĂ©reos automatizados, esta precisiĂłn permitirĂa incluso dirigir ataques directamente a la cabina del piloto si fuese necesario.
La prueba. En su estudio, los investigadores pusieron a prueba el algoritmo en perfiles de vuelo que imitaban tåcticas reales de combate. En uno de estos escenarios, un F-15 lanzaba municiones a baja altitud y luego realizaba un ascenso brusco, una maniobra que requiere una coordinación milimétrica de los controles de vuelo.
En otro caso, la aeronave ejecutaba evasiones rĂĄpidas con movimientos errĂĄticos y bruscos cambios de direcciĂłn. En ambos experimentos, la IA predijo los desplazamientos con milisegundos de anticipaciĂłn, anulando la capacidad de evasiĂłn del piloto.
Un nuevo capĂtulo en la carrera armamentĂstica. El avance llega en un momento clave en la carrera global por la supremacĂa de la IA en combate aĂ©reo. En 2020, los AlphaDogfight Trials de la Agencia de Proyectos de InvestigaciĂłn Avanzada de Defensa (DARPA) de Estados Unidos demostraron la superioridad de la IA en simulaciones de combate. MĂĄs recientemente, en 2024, un sistema de IA participĂł en un dogfight real contra un piloto humano por primera vez.
¿La diferencia? El equipo chino enfatiza que su tecnologĂa estĂĄ diseñada para optimizar el control de fuego, mĂĄs que para permitir ataques completamente autĂłnomos. Sin embargo, los principios de su IA se alinean con programas internacionales como los drones "leal wingman" de la Fuerza AĂ©rea de Estados Unidos, que combinan aviones pilotados con sistemas de IA de combate.
Plus: el estudio tambiĂ©n confirma que la tecnologĂa es viable con el hardware actual. Utilizando sensores infrarrojos PS800 de fabricaciĂłn china, que logran una resoluciĂłn de 0.375 miliradianes a distancias de ocho kilĂłmetros, se alcanzan los niveles de precisiĂłn requeridos para el uso en combate real.
Limitaciones y contramedidas. A pesar de sus capacidades avanzadas, el sistema no es invulnerable, por supuesto. Una de sus principales debilidades expresadas por los propios autores es la posible interferencia por contramedidas electrĂłnicas y Ăłpticas (como hemos contado en varias ocasiones).
Dicho de otra forma: un adversario podrĂa emplear lĂĄseres de alta potencia para cegar o incluso destruir las cĂĄmaras infrarrojas que la IA necesita para detectar los movimientos del enemigo. Por ahĂ hay todavĂa un amplio margen de mejora.
El futuro del combate aĂ©reo. Lo que sĂ parece claro es que el desarrollo de esta tecnologĂa representa un punto de inflexiĂłn en la guerra aĂ©rea. Hasta ahora, los pilotos humanos contaban con una ventaja fundamental: aquello que no se estudia, la capacidad de realizar maniobras impredecibles para evitar ser derribados.
Sin embargo, con la capacidad de este algoritmo descrito para leer incluso los movimientos mĂĄs sutiles de un aviĂłn de combate y predecir su trayectoria con precisiĂłn milimĂ©trica, los pilotos humanos podrĂan estar muy cerca de perder su Ășltima ventaja tĂĄctica y oportunidad de superar a las mĂĄquinas en una contienda. Los drones iniciaron el cambio en los combates reales, ahora parece que la guerra completamente autĂłnoma estĂĄ un paso mĂĄs cerca.
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