Sin esta tecnologĂa NVIDIA no ganarĂa tanto dinero. Ni arrasarĂa en el mercado de las GPU como lo hace hoy
El dominio que ejerce NVIDIA sobre la industria del hardware para inteligencia artificial (IA) es fĂ©rreo. Actualmente la compañĂa que lidera Jensen Huang acapara cerca del 80% del mercado de los chips para IA, y aunque compite con AMD, Intel, Google o Amazon nada parece indicar que su posiciĂłn de dominio vaya a verse alterada a corto o medio plazo. No obstante, en la receta de su Ă©xito no intervienen solo sus GPU; la tecnologĂa CUDA (Compute Unified Device Architecture) tambiĂ©n tiene un rol esencial en su negocio.
La mayor parte de los proyectos de inteligencia artificial que se estĂĄn desarrollando actualmente estĂĄn implementados sobre CUDA. Esta tecnologĂa aglutina el compilador y las herramientas de desarrollo utilizados por los programadores para desarrollar su software para las GPU de NVIDIA, y reemplazarla por otra opciĂłn en los proyectos que ya estĂĄn en marcha es un problema. Huawei, que aspira a hacerse con una porciĂłn importante de este mercado en China, tiene CANN (Compute Architecture for Neural Networks), que es su alternativa a CUDA, pero por el momento CUDA domina el mercado.
Para conocer el contexto en el que naciĂł CUDA y por quĂ© se ha erigido como una tecnologĂa fundamental en el porfolio de NVIDIA tenemos que mirar hacia atrĂĄs y remontarnos a 2002. Como nos cuenta Tae Kim en 'The NVIDIA Way', Mark Harris, un ingeniero informĂĄtico de la Universidad de Carolina del Norte (EEUU), querĂa encontrar la forma de utilizar los computadores para simular con mĂĄs precisiĂłn los fenĂłmenos naturales mĂĄs complejos, como, por ejemplo, la dinĂĄmica de los fluidos o la termodinĂĄmica de las nubes atmosfĂ©ricas.
Harris no tardĂł en darse cuenta de que cada vez mĂĄs ingenieros utilizaban las GPU de tarjetas grĂĄficas como la GeForce 3 de NVIDIA para ejecutar cĂłdigo que no perseguĂa generar grĂĄficos. Lo interesante era que lo hacĂan porque habĂan descubierto que las simulaciones de carĂĄcter cientĂfico se ejecutaban de una forma mucho mĂĄs eficiente sobre una GPU que sobre una CPU de la Ă©poca. Aquel comportamiento se debĂa a que la arquitectura de la primera prioriza el paralelismo y es capaz de llevar a cabo operaciones con matrices con mucha rapidez.
Los ingenieros de NVIDIA tambiĂ©n se dieron cuenta de que se habĂa abierto delante de ellos un mercado nuevo que iba mĂĄs allĂĄ de los juegos y que tenĂa un potencial enorme. "HabĂamos construido un motor de computaciĂłn superpotente y superflexible para generar grĂĄficos debido a que estos Ășltimos son muy exigentes. Y los investigadores descubrieron toda aquella potencia de cĂĄlculo en coma flotante y la posibilidad de utilizarla escondiendo su cĂłdigo para llevar a cabo simulaciones en el interior de algoritmos que aparentemente estaban destinados a la generaciĂłn de grĂĄficos", explica David Kirk, ingeniero de NVIDIA.
CUDA fue la respuesta de la compañĂa liderada por Jensen Huang a este escenario de uso. Dos de sus artĂfices dentro de NVIDIA fueron Ian Buck y John Nickolls, y todos los ingenieros involucrados en su desarrollo contaron desde el primer momento con el respaldo de Huang. El cofundador y director general de la empresa estaba convencido de que CUDA tenĂa la capacidad de expandir su negocio hasta alcanzar todos los rincones de la industria de la tecnologĂa. Este nuevo software, y no su nuevo hardware, transformarĂa NVIDIA. Y tenĂa razĂłn. El resto es historia.
BibliografĂa 'The NVIDIA Way', de Tae Kim
En este blog Nos podemos ir olvidando de una IA sin alucinaciones por ahora. El director general de NVIDIA explica por qué
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