La NASA fue una vez el bosque manual. Ahora derriba a 700 edificios a obsoletos

la nasa fue una vez el bosque manual. ahora derriba a 700 edificios a obsoletos

Si pensamos en la NASA, seguramente imaginemos sus instalaciones como el pinåculo de la tecnología. Estån mandando cohetes al espacio, monitorizan un montón de misiones, preparan incursiones en el espacio profundo y estå el objetivo de ir a Marte, por lo que deben trabajar en las mejores condiciones. Sin embargo, parece que no es así y deberíamos empezar a imaginar las instalaciones de la NASA como esos típicos edificios con 40 o 50 años a los que va haciendo falta un buen lavado de cara. O una demolición.


Un mantenimiento millonario. Erik Weiser es el director de la divisiĂłn de instalaciones de la NASA y, como leemos en Arstechnica, ha participado en un congreso en el que ha hablado largo y tendido sobre el deterioro de los edificios y de lo que necesitarĂ­an para ponerse al dĂ­a.


SegĂșn estimaciones muy conservadoras, necesitarĂ­an 259 millones de dĂłlares al año para funcionar correctamente. Sin embargo, segĂșn las recomendaciones de mantenimiento de la industria comercial, la cifra ascenderĂ­a a los 600 millones anuales.


¿Por quĂ© trabajar en la NASA? Erik afirma que la mayorĂ­a de las instalaciones -el 83%- estĂĄn mĂĄs allĂĄ de su vida Ăștil, y eso es un problema a la hora de reclutar personal. Norm Augustine dirigiĂł revisiones de los programas de la NASA en 1990 y 2009 y afirma que es complicado encontrar nuevos miembros porque los estudiantes, cuando valoran dĂłnde trabajar, ven centros con la mĂĄs alta tecnologĂ­a y, al entrar en la NASA, sienten que han retrocedido 40 años en el pasado.


Weiser, curiosamente, le dio la razĂłn: “He estado en algunas de las nuevas instalaciones que han construido SpaceX y Blue Origin -Blue Origin tambiĂ©n lleva un retraso importante en algunas misiones- y otras. Veo nuestras instalaciones y las amo, pero si quiero inspirar a la prĂłxima generaciĂłn de nuestra mano de obra, necesitamos mejores instalaciones".


Proyectos aplazados. La tendencia no es buena y justo sobre estas lĂ­neas tienes un grĂĄfico compartido por Weiser en el que muestra que el presupuesto para reparaciones baja a la vez que asciende la necesidad de mantenimiento, por lo que cada vez serĂĄ mĂĄs caro realizar dicho mantenimiento.


Y, claro, si los edificios no estĂĄn en buenas condiciones, hay que aplazar proyectos. Weiser afirma que se aplazaron 78 proyectos en los Ășltimos cuatro años debido al riesgo que supondrĂ­a haberlos emprendido en condiciones no Ăłptimas. Hay que poner al dĂ­a desde el agua potable hasta el alcantarillado, pasando por la distribuciĂłn elĂ©ctrica, y sin todo a punto, podrĂ­an suceder imprevistos que pongan en riesgo las misiones.


700 edificios que se pueden tirar. La Agencia estå tratando de minimizar ese mantenimiento y la demolición de unas 700 instalaciones podría ser la solución. Se trata de edificios que ya no son necesarios para futuras misiones y que, aunque lleven cinco o diez años deshacerse de ellas, su destrucción supondría un ahorro considerable. Ahora mismo, sin embargo, no hay fondos para eso.


Sin infraestructura, no hay misiones. Con la mayorĂ­a de instalaciones de la NASA en un estado "marginal", no pueden emprender misiones ya no espaciales, sino de investigaciĂłn en el terreno. "Puedes tener un microscopio y un laboratorio de materiales de clase mundial, pero si el edificio se derrumba, el microscopio no te sirve", declarĂł Weiser.


"Tenemos el objetivo de ir a Marte, pero... ¿realmente hemos pensado en la infraestructura de la agencia para garantizar que podemos llegar? No se trata sĂłlo de construir el cohete", continuĂł el directivo. Y, visto esto, entendemos por quĂ© el sector privado cada vez estĂĄ teniendo mĂĄs relevancia a la hora de conquistar el espacio.


Turismo espacial como salvavidas. Hay misiones que la NASA ha tenido que externalizar a empresas como SpaceX y Blue Origin (estos Ășltimos como segundo proveedor del mĂłdulo de aterrizaje lunar de Artemis). Una vĂ­a de financiaciĂłn podrĂ­a ser el turismo espacial que hemos empezado a ver recientemente.


Y es que, Virgin Galactic ya ha empezado a llevar civiles al espacio con unos asientos que cuestan 450.000 euros por unidad. No van a arreglar el tremendo parche en el presupuesto de mantenimiento de la NASA, pero seguro que ayudarĂ­a.


Imagen NASA


En este blog Estados Unidos da un paso mĂĄs en la militarizaciĂłn del espacio: su 75Âș escuadrĂłn es una declaraciĂłn de intenciones


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