El check azul fue una de las pocas ideas realmente brillantes de Twitter. Su marcha lo cambia todo
Hubo un tiempo en que el cheque azul de Twitter. La plataforma lo concedĂa gratuitamente a los usuarios que (teĂłricamente) verificaban que habĂan aportado un valor especial.
Sin embargo, esa Ă©poca acaba hoy. Elon Musk anunciaba ayer que el check azul de verificaciĂłn solo aparece si el usuario tiene una suscripciĂłn activa a Twitter Blue. Todas las que lo tenĂan y no pagan se quedan sin ella, y esta es la Ășltima demostraciĂłn de cĂłmo Twitter estĂĄ cambiando para siempre.
Para muchos profesionales del sector periodĂstico, por ejemplo, Twitter era "nuestra red", y estar verificado daba cierto halo de relevancia. No en un mal sentido de crear una Ă©lite, sino de facilitar por ejemplo el contacto con otros profesionales y usuarios verificados para debatir temas.
Es por ejemplo lo que me comentaba Javier Lacort, compañero
IvĂĄn RamĂrez, editor
Sin embargo la puesta en marcha de su plataforma Twitter Blue estĂĄ siendo de momento un fiasco. Apenas el 0,2% de usuarios de Twitter estaban acogiĂ©ndose a una suscripciĂłn que cuesta 8 dĂłlares al mes —demos gracias a Stephen King, Musk querĂa cobrar 20— y cuyos beneficios reales son, como poco discutibles.
Y es que aparte de la marca de usuario verificado, los usuarios que pagan disfrutan de menor presencia de publicidad, acceso a algunas caracterĂsticas preliminares o soporte de mensajes largos y de videos en calidad FullHD.
Esa obsesiĂłn de Musk por lograr que Twitter sea rentable estĂĄ chocando con esa Twitter de antaño. Es totalmente entendible y respetable que este multimillonario busque mejorar la situaciĂłn econĂłmica de la empresa —ha invertido una fortuna en ella—, pero por el camino estĂĄ tomando decisiones polĂ©micas y espantando a los anunciantes.
Pero todas esas decisiones estĂĄn generando crĂticas crecientes entre los usuarios, que estĂĄn viendo cĂłmo su timeline ahora es algorĂtmico, a lo Instagram o TikTok, y como su API, que daba vida a desarrollos de terceros, ahora es siempre de pago.
Todo eso ha ido convirtiendo el check azul de una señal de prestigio a algo que de hecho los usuarios que aĂșn la conservaban han acabado escondiendo. El alardeo moral o postureo Ă©tico (virtue signalling en inglĂ©s), esa exhibiciĂłn de determinados valores que transmitĂa ese check azul, ya no funciona en Twitter.
Hay, como decĂa Antonio Ortiz —cofundador de Weblogs, ahora integrada en Webedia— un mensaje bastante generalizado de rechazo por parte de quienes tenĂan esa marca verificada: ahora reniegan de ella y algunos aluden a que "es de tontos".
Este apocalipsis de las cuentas verificadas se estå extendiendo como la polvora, y Musk ahora parece querer aliviarlo con las élites: estå regalando la suscripción "de su bolsillo" a algunas personalidades que se negaron a pagar, como Lebron James, Stephen King o William Shattner.
Para quienes aman (amamos) Twitter, estos cambios son desde luego difĂciles de asumir. Las alternativas tratan de tomar fuerza —Mastodon, Bluesky— pero a pesar de todo y de todos (y, especialmente, de Elon Musk), sigue siendo difĂcil renunciar a Twitter. IvĂĄn RamĂrez lo expresaba bien. "Siempre fue mi red favorita, y a pesar de lo que estĂĄ pasando, eso no quita para que deje de gustarme".
Esa es la esperanza, compañero. Que no deje de gustarnos.
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