Acabamos de resolver uno de los grandes trabalenguas de la fĂ­sica moderna: cientĂ­ficos han extraĂ­do la fuerza de la fuerza fuerte.

acabamos de resolver uno de los grandes trabalenguas de la fĂ­sica moderna: cientĂ­ficos han extraĂ­do la fuerza de la fuerza fuerte.

Un equipo estadounidense de físicos ha anunciado haber extraído la fuerza de la fuerza fuerte. Lo que parece un extraño trabalenguas es un avance importante a la hora de comprender unas de las leyes fundamentales que atañen a la física de partículas, la fuerza que mantiene unida buena parte del tejido de la materia en todo el Universo.


*La fuerza fuerte.* La fuerza nuclear fuerte, o interacciĂłn nuclear fuerte, (la terminologĂ­a puede variar puesto que se trata de una fuerza con dos componentes) es una de las cuatro interacciones fundamentales (ademĂĄs de la fuerza nuclear dĂ©bil, la electromagnĂ©tica, y la interacciĂłn gravitatoria) que existen en el llamado “modelo estĂĄndar” la teorĂ­a mĂĄs general con la que contamos en el campo de la fĂ­sica de partĂ­culas.


La fuerza fuerte es la responsable no solo de que los nĂșcleos atĂłmicos se mantengan unidos (una tarea nada fĂĄcil si tenemos en cuenta que las partĂ­culas de carga positiva, los protones, tienden a repelerse entre sĂ­).


TambiĂ©n es la responsable de que los quarks que conforman protones y neutrones se mantengan unido formando estas partĂ­culas (conjuntamente conocidas como hadrones), pero esta interacciĂłn “residual” que ocurre dentro de los nĂșcleos atĂłmicos es ligeramente diferente de la que sucede dentro de los hadrones.


*Un muelle que se estira.* Esta fuerza se transmite gracias a unas partículas fundamentales, los gluones. Tan importantes son para mantener pegado el tejido de la materia que su nombre deriva de la palabra inglesa para pegamento. A diferencia de la gravedad, que se hace mås débil con la distancia, la fuerza nuclear fuerte es mås semejante a un muelle estirado: cuanto mås se alejen las partículas mayor serå su intensidad o acoplamiento.


Aquí es donde se presentaba la duda, y es que resulta relativamente sencillo calcular este acoplamiento a distancias cortas, pero cuando la distancia crece y con ella la fuerza, el cålculo es imposible de resolver de la misma manera. Hasta ahora distintos modelos empleados para estimar el acoplamiento a distancias largas (aunque seguimos hablando de pequeñísimas fracciones de un milímetro) implicaban distintas previsiones.


Algunos modelos predicen que la fuerza siempre se hace cada vez mĂĄs intensa con la distancia, mientras que otros estiman que llegado un punto esta comienza a decrecer. Un tercer grupo, intermedio, teorizaba que, llegado a un punto la fuerza se estabiliza, ni crece ni decrece.


*Ni para ti ni para mĂ­.* "Esto es tanto una maldiciĂłn como una bendiciĂłn", explicaba Alexandre Deur, investigador del Jefferson Lab, centro de investigaciĂłn donde han logrado dar una respuesta empĂ­rica a este problema. Y esta respuesta que obtuvieron los investigadores correspondĂ­a a la vĂ­a media: la fuerza parece estabilizarse tras sobrepasar cierto umbral.


*MĂ­nima potencia.* Estamos acostumbrados a que la enorme potencia de colisionadores como el LHC del CERN sea la que destaque en los titulares. Pero en este caso no ayudaba. De hecho, el acelerador de partĂ­culas que se utilizĂł para realizar este experimento no es el que hoy en dĂ­a puede encontrarse en el laboratorio Jefferson, sino una versiĂłn antigua de este con la mitad de potencia, 6 GeV. La menor energĂ­a permite acceder a escalas de tiempo mĂĄs largas y con ello podĂ­an distancias mĂĄs largas entre partĂ­culas.


La cooperaciĂłn es clave, y laboratorios con aceleradores mĂĄs potentes como el propio LHC o el Acelerador SLAC por ejemplo, han sido claves en determinar esta fuerza fuerte en las escala espacio-temporal corta.


*De lo empĂ­rico a lo teĂłrico.* TodavĂ­a estamos lejos de una teorĂ­a del todo que unifique lo que sabemos hasta ahora de las cuatro fuerzas que rigen las interacciones entre las partĂ­culas subatĂłmicas, pero este puede ser un nuevo paso en esa direcciĂłn. No en vano la fuerza fuerte es responsable del 99% de las interacciones de la masa ordinaria.


Esta observaciĂłn experimental permitirĂĄ a los fĂ­sicos descartar algunos de los modelos en liza que trataban de dar una respuesta a la pregunta desde la teorĂ­a. De esta manera deberĂ­a ser posible avanzar en nuestro conocimiento no solo de lo que nos rodea, sino de los ladrillos mismos de los que estamos construidos.


Para que nos hagamos una idea de la importancia de esta fuerza, basta con tener en cuenta que su forma residual, no la que mantiene los quarks unidos unos a otros sino a protones y neutrones unidos entre sĂ­ en el nĂșcleo atĂłmico es la responsable de la energĂ­a nuclear, tanto en las centrales elĂ©ctricas como en las bombas atĂłmicas.


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